16 abr. 2010

LA COPLA


Rafael de León, letrista de la mayoría  de las más famosas coplas de La Piquer, le coló varios goles a la censura. Sus letras exaltaban sentimientos castigados y señalados, perfiles de mujeres "ligeras" que estaban muy mal vistas y que llevaban vidas impensables para la mayoría y especialmente para los altos estamentos. Así, Concha Piquer estrena uno de sus grandes éxitos: "Tatuaje", canción con ritmo de Tango en la que una prostituta de los puertos se enamora de uno de los marineros que había requerido sus servicios. Ella no sólo cantaba, sino que interpretaba, así que para colmo de males cada vez que sonaban los primeros acordes de la canción salía al escenario una sugerente y fatal Piquer, que comenzaba a cantar fumando. Fumar era un pecado si se era mujer en 1940.

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